Ideas y Debate

Café de Europa III: la sociedad civil ante Europa

Texto y fotos: Juan Ramón Gómez
El imponente palacete que ocupa el Centro de Estudios Políticos y Constitucionales en Madrid, junto al Senado, fue escenario de la presentación del libro Europa 3.0. 90 miradas desde España a la Unión Europea, impulsado por la asociación Ideas y Debate, en la jornada previa al inicio de los comicios al Parlamento Europeo, que se han abierto en el Reino Unido el 22 de mayo y concluirán con el cierre de urnas en Italia a las doce de la noche del domingo 25.

Los coordinadores del libro, Miguel Ángel Benedicto y Eugenio Hernández, participaron en la presentación junto a los expresidentes del Parlamento Europeo Enrique Barón y José María Gil-Robles. Fueron introducidos por Antonio Camuñas, presidente de Global Strategies. Camuñas describió como uno de los grandes aciertos del libro que se pidiera a los 90 autores, entre los que se cuenta él mismo, que dijeran con una única palabra lo que para ellos representa Europa. “No es fácil pero es de gran utilidad”, aseguró. Si bien futuro y solidaridad son los términos más repetidos, también hay otros negativos que según Camuñas reflejan “un anhelo frustrado”.

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En tono distendido, Enrique Barón asumió que junto a su colega Gil-Robles subía la edad media de los escritores de esta obra. “Eso significa que hay relevo y cantera”, se felicitó antes de recordar cómo llegó al europeísmo a su llegada a la universidad y tuvo la oportunidad, años más tarde, de concluir las negociaciones para la entrada de España en la entonces CEE y de contribuir a la redacción del tratado de Maastricht. En conceptos como la ciudadanía europea y la elección directa, nacidos entonces, explicó que “hemos conseguido avanzar, pero no hemos recuperado la confianza, hay que saber explicárselo a la gente”.

Por su parte, José María Gil-Robles recordó cómo desde su juventud ha ido escuchando y leyendo los más negros presagios sobre lo que hoy es la Unión Europea. “Por eso –reivindicó–, me salió de dentro repetir lo que dijo Monet, que a pesar de todo Europa no se hunde. De hecho, se ha consolidado como resultado de las crisis, y esta vez ha vuelto a ocurrir.” Ahora, el expresidente del Parlamento Europeo ve que los españoles ya no tienen con Europa la actitud idealista y entusiasta que se produce ante una utopía, lo que “en el fondo traduce la desilusión de lo que Europa no va a ser. No va a ser bolivariana porque los europeos no lo quieren, y no va a ser la Europa de las regiones porque ya tuvimos la experiencia sangrienta de Yugoslavia, con más problemas que soluciones”.

Los coordinadores de la obra intervinieron para agradecer la participación de los 90 autores de un volumen que, como explicó Eugenio Hernández, primero iba a ser un ciclo de conferencias, denominadas Café de Europa, luego se pensó en recopilar las ponencias para ampliar su difusión y finalmente se optó por incluir nuevos nombres para un libro electrónico que ha terminado teniendo también una edición en papel. “Ojalá sirva para reflexionar y ver cómo construir esta Europa que soñamos”, concluyó. Miguel Ángel Benedicto explicó cómo habían seleccionado a los autores para obtener “un grupo con perfiles ideológicamente diferentes confrontando ideas para buscar el equilibrio y su difusión entre una sociedad civil española frágil que nos gustaría que fuera más fuerte”.

¿Hacia dónde va Europa?

Para complementar la presentación del libro, la asociación Ideas y Debate organizó un debate sobre el futuro de Europa en el que participaron varios miembros de la sociedad civil que son además coautores de la obra. El director de los servicios informativos de TVE, Julio Somoano, moderó con agilidad este encuentro, en el que dio también un amplio protagonismo al público asistente.

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El primer asunto que se abordó fueron los comicios que se celebran estos días. ¿Serán decisivos para Europa?, preguntó Somoano. “Sí serán decisivos porque, entre otras cosas, a partir de ahora se pondrán encima de la mesa la digitalización de Europa y el futuro de la mujer”, intervino Pilar Roch, directora de desarrollo internacional de la red social Womenalia.com. “Toda elección es decisiva, está manido decir que éstas más que ninguna –añadió Adrián Vázquez, miembro de la plataforma Con Copia a Europa–. Los jóvenes no nos sentimos del todo representados pero creemos que se puede mejorar.”

Eugenio Nasarre, presidente del Consejo Federal Español del Movimiento Europeo, calificó estas elecciones de “paso fundamental hacia la democracia parlamentaria” y recordó que son las primeras tras cinco años de crisis. “Por eso van a inaugurar una nueva etapa con un enorme combate político, será una legislatura especialmente importante”, vaticinó. Para Cristina Manzano, directora de esglobal, sigue existiendo un problema en estos comicios: “Otra vez se juegan en clave nacional, ganará el voto de castigo por la desafección ciudadana hacia los políticos, y me parece muy grave. Perdemos la ocasión de haber tenido una campaña europea”.

Precisamente esa fuerte abstención que están adelantando los medios de comunicación fue el segundo asunto que Somoano sacó a colación. Nasarre la atribuyó a que “no hemos sabido acercar Europa a los ciudadanos”, y también al desencanto que hay en algunos países y al desprestigio de lo público. Vázquez, cuya plataforma se quejaba unos días antes de que TVE no emitiera en su principal canal el debate que se celebró en Bruselas entre los candidatos a presidir la Comisión Europea, atribuyó la abstención, por igual, al desencanto y a la madurez democrática. En esta campaña, se quejó, “los medios han hablado más de machismo que de Europa. Los medios se deben esforzar por informar al público, pero es verdad que lo que hacen es servir de altavoz a los políticos, que son los auténticos responsables”. Para Cristina Manzano, “estamos en un círculo vicioso; no es que los medios informen poco o mal, es que los políticos no hablan de lo que deben. Los medios deben huir del lenguaje burocrático y contar lo que es relevante”.

Entre los asistentes hubo algunas intervenciones interesantes, como la de Pedro Ortún, candidato en las listas de UPyD, que sacó los colores a los medios al describir un debate en el que participó recientemente en Bruselas, que duró dos horas y media y en el que se habló de Europa “el 90% del tiempo”. El organizador no era un medio de comunicación sino la asociación 15-M de la capital europea.

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Francisca Tarazaga, de Unión de Mujeres por Europa, pidió la palabra para restar culpa a los medios de comunicación en la falta de comunicación sobre Europa y derivarla directamente a la educación: “Todo sería más fácil si empezásemos por la educación básica”.

Otro de los asuntos que abordó el debate fue el empleo, y cómo los poderes públicos pueden contribuir a disminuir las cifras del paro. Eugenio Nasarre aclaró que los puestos de trabajo “los crea la sociedad, el poder sólo puede crear un marco adecuado”. Pilar Roch afirmó que en Europa se apoya el emprendimiento, “cada vez más, pero en España tenemos dificultades para lograr un retorno por cómo se han establecido las ayudas europeas, mientras que las nacionales siguen siendo escasas”. Para mejorar el empleo, Roch afirmó que “no estamos utilizando la inteligencia para explotar las posibilidades económicas reales”, y aportó datos de entidades internacionales como el Banco Mundial y el FMI que afirman que las empresas serían más rentables si no hubiera desigualdad entre hombres y mujeres en los salarios, que incluso influye en el PIB de algunos países.

En lo que concierne a los jóvenes, Adrián Vázquez opina que no hay soluciones nacionales contra el desempleo, “tienen que pasar por Europa. Yo pediría mayor libertad de tránsito, poder cobrar el paro desde Alemania si me voy allí a buscar un empleo, que se compartan mejores prácticas”.

En el capítulo de inmigración, Manzano recordó lo fácil que es llevarla al terreno del populismo. “Hay que atacar las causas en los países de origen. España tiene experiencias buenas en este sentido, pero sola no puede”. Nasarre aludió al problema demográfico que nos obligará a abrirnos en los próximos años, pero de una forma controlada: “Soy radicalmente contrario a la tolerancia y la benevolencia con la inmigración ilegal, porque se está dando alas a las mafias”. Por fortuna, apreció, la alternancia este año de dos países mediterráneos en las presidencias semestrales, Grecia e Italia, ha puesto su principal foco en este asunto.

A la intervención de otro asistente del público, Víctor Sánchez del Real, que preguntaba si no hay otras opciones en la dicotomía “europeísta convencido-antieuropeo populista”, Adrián Vázquez reivindicó “una manera nueva de ser, que es europeísta crítico, el que asume Europa porque ha nacido en ella pero no se conforma con su mera existencia y demanda soluciones”.

También desde el público, Santiago Petschen, autor de uno de los artículos de Europa 3.0, aseguró que “una palanca poderosísima de construcción del europeísmo la tienen las televisiones”. Utilizando el ejemplo del reciente festival de Eurovisión, aseguró que si los medios dieran en directo la configuración del Parlamento Europeo a medida que transcurre el recuento de votos, en lugar de interesarse únicamente por los resultados de su país, todos mirarían al conjunto. El problema, explicó Cristina Manzano, es que “no ha sido posible un medio audiovisual europeo, detrás de todo esto vuelve la tensión latente entre el estado-nación y el conjunto de Europa. Nadie quiere ceder soberanía, ni en comunicación.

La versión electrónica de Europa 3.0. 90 miradas desde España a la Unión Europea ya ha sido descargada por más de 2.000 internautas en las dos semanas que lleva en la red.